miércoles, 3 de junio de 2026

Los comunistas Iván Cepeda y Petro han sido patrocinados con dinero del narcotráfico

 


“Nací en política en el Partido Comunista, pero quien piense que esas etiquetas significan hoy lo mismo que en los años sesenta o setenta, vive fuera de época”, afirmó Iván Cepeda Castro, en una entrevista exclusiva con Revista Bocas.


 El comunista Iván Cepeda reconoce que nació como político dentro del Partido Comunista; sin embargo —en un astuto intento por defenderse de la 'etiqueta' de ser comunista— sostiene que el comunismo contemporáneo difiere del de las décadas de 1960 o 1970. En cierto sentido, tiene razón, dado que los comunistas ateos del pasado no eran ni tan degenerados ni tan abiertamente paganos como lo son hoy en día. No obstante, continúan siendo financiados por el narcotráfico, el cual surgió en América Latina en la década de 1960. Persisten en su despiadada guerra contra Dios y Sus leyes, y en su batalla contra el Evangelio de Jesucristo. Ahora, el narcoterrorismo se esconde detrás de un escritorio; sin embargo, siguen siendo sanguinarios: sanguijuelas que viven como parásitos a costa del presupuesto nacional.


«La guerra ya no ostenta el rostro singular de las antiguas FARC, sino que representa una convergencia de facciones disidentes, grupos guerrilleros, bandas de narcotraficantes y economías ilícitas que ejercen control social, reclutan menores, practican la extorsión y desplazan a las comunidades».

Congregación para la Doctrina de la Fe:
•Prohibición formal de cooperar con partidos comunistas. Excomunión latae sententiaea. 



El comunismo en Colombia ha arraigado en las zonas urbanas la inseguridad que ya imperaba en las "zonas rojas" rurales: áreas donde los granjeros han sido despojados de sus tierras y muchos campesinos han abandonado el cultivo de café para dar paso al cultivo de coca. Si uno se aventura en estas "zonas rojas", sabe que corre el riesgo de ser secuestrado. El comunismo ha destruido el sistema de salud, siguiendo los pasos de Venezuela, un país que no logra proveer a los pacientes de los medicamentos necesarios. La inseguridad a pie de calle es tal que personas en motocicleta te asaltarán —a menudo siguiéndote de cerca cerca de los bancos— o, en el peor de los casos, te matarán por una suma tan insignificante como 50.000 pesos. Ni siquiera los centros comerciales ofrecen seguridad; si vas solo, corres el riesgo de ser drogado con *burundanga* y robado. Ni siquiera los taxistas se sienten seguros ya. El comunismo ha traído miseria y caos a Colombia, e Iván Cepeda ha declarado públicamente que busca hacer exactamente lo que ha hecho Petro: destruir a Colombia. Además, el objetivo final de Petro —como él mismo ha declarado— es transformar a Colombia en otra Venezuela chavista. 

Petro 8 de Marzo 2018 “Pretendemos construir en Colombia una imitación de la Venezuela actual…”



Es más, todos sabemos que es el narcotráfico el que ha financiado tanto a Petro como a Iván Cepeda; no solo los cárteles de la droga que operan dentro de Colombia, sino también aquellos en Venezuela y México. Y cabe aclarar que a mí ni siquiera me interesa la política. No obstante, no se puede tapar el sol con las manos.

Si usted posee un negocio en Colombia —aunque sea solo la venta de café—, estos grupos del crimen organizado le cobrarán una "cuota de protección"; en otras palabras, lo extorsionarán. Incluso si una peluquera dirige su negocio desde su propia casa, si los extorsionadores se enteran, ella tendrá que pagarles mensualmente: un pago conocido en Colombia como *vacuna* (extorsión).
En Bogotá, nadie puede poseer un teléfono celular decente, porque los ladrones robarán absolutamente todo lo que tengas, incluso los tenis de marca que llevas puesto. 

Creo que el diccionario debería aclarar que la palabra "honestidad" se dirige gradualmente hacia la extinción; que desaparecerá del diccionario tal como ha desaparecido de la práctica. Ya no encontramos personas honestas, ni siquiera entre aquellos que son padres de familia y supuestamente «gente decente», pero que, sin embargo, colaboran activamente con el mal. Esto es lo que siempre se ha conocido como TRAICIÓN. La juventud de hoy ha abrazado el comunismo; son las principales víctimas de esta ideología satánica, a la cual estos comunistas utilizan como sus títeres.




 Lo peor de todo es que son incluso capaces de matar a sus propios padres, tal como lo demostró una reciente noticia sobre un joven —adoctrinado por la ideología de género— que asesinó a sus padres porque estos se oponían a su cambio de sexo. La legalización de la marihuana también está diseñada para convertirlos en adictos y parásitos ociosos dependientes del gobierno. Colombia vive actualmente una pesadilla, y ese es precisamente el sueño de estos comunistas: destruirnos. ¡Ay de aquellos que traicionan a nuestra Patria y la venden al comunismo, pues al hacerlo, traicionan también a Dios! En las Escrituras vemos que Dios también castiga a quienes fortalecen las manos de los malvados, convirtiéndose así en cómplices de la perpetración del mal.

Lamentablemente en Colombia existe una gran corrupción; muchas personas se ganan la vida únicamente a través de nombramientos políticos y se venden, pensando solo en su propio interés. También tenemos los puestos de corbata. Así como Saúl vendió su primogenitura por un plato de lentejas, estas personas venden a su país por un cargo político. No les importa ni siquiera Dios —pues muchos de ellos, al igual que yo, son católicos—, y la Iglesia prohíbe estrictamente, bajo pena de excomunión *latae sententiae*, cualquier colaboración con el comunismo. Tampoco les importa hipotecar el futuro de Colombia; entregan a sus hijos y a su juventud para ser adoctrinados en escuelas y universidades por esta ideología marxista satánica: una ideología que odia a Dios y se rebela contra Él. Es por eso que vemos a paganos comunistas como Iván Cepeda y Aída Quilcué realizando rituales satánicos, entregando sus almas al diablo e invocando una maldición sobre el país. Vemos que este marxismo no solo niega la existencia de Dios, sino que es satánico y blasfemo.


Santo Tomás de Aquino sitúa la virtud del patriotismo dentro de la virtud de la Piedad —pietas—, que ordena nuestros deberes de reverencia y honor hacia nuestros padres y hacia nuestra Patria, conforme al Cuarto Mandamiento. También enseña que la persona humana está en deuda, después de Dios, con sus padres y con su patria; por ello, así como la religión rinde culto a Dios, la virtud de la piedad nos llama a mostrar reverencia, gratitud y servicio hacia quienes nos dieron la vida y hacia nuestra Patria.
En consecuencia, ningún verdadero católico ni ningún verdadero patriota puede votar por Cepeda y Aída, los cuales son enemigos declarados de Dios y de la Patria. Tampoco puede ningún protestante que lleve el nombre de cristiano y obedezca la Palabra de Dios votar por los enemigos del alma cristiana: por una ideología marxista satánica y destructiva que conduce a la perdición eterna. 
Como muchos ya han señalado, estas elecciones no tratan sobre partidos políticos; tratan sobre defender la Patria —y no seguir entregándola a sus enemigos. No olvidemos el ejemplo aleccionador de nuestros vecinos venezolanos. El comunismo los llevó a la miseria y llegó al extremo de arrancarlos de su patria, y obligarlos a buscar refugio en países vecinos. 
Tenemos que rescatar a Colombia del Comunismo.

Dios castiga a quienes hacen el mal, así como a sus cómplices.

El castigo divino sobre estos comunistas también recaerá sobre sus votantes:
Dios castiga a los que fortalecen a los malos.
En Jueces 9:24 se lee:
“Para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató, y sobre los hombres de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos” 

En Jueces 9:24, la narración bíblica afirma que Dios ordenó que la violencia y el crimen cometidos contra los setenta hijos de Jerub-Baal (Gedeón) y la sangre de ellos “recayeran” sobre Abimelec, su hermano, que los mató, y sobre los ciudadanos de Siquem que lo apoyaron en ese asesinato.

Dios condenará a todos aquellos que aprueben la maldad.
2 Tesalonicenses 2:12
a fin de que sean condenados todos los que no han querido creer en la verdad, sino que se complacen en la maldad.


Contra los católicos LIBERALES:
El 17 de septiembre de 1861 después del decreto relativo a la canonización de los veintitrés mártires franciscanos del Japón, dijo S.S. Pío IX lo siguiente:
"En estos tiempos de confusión y desorden, no es raro ver a cristianos, a católicos –también los hay en el clero- que tienen siempre las palabras de término medio, conciliación, y transacción. Pues bien, yo no titubeo en declararlo: estos hombres están en un error, y no los tengo por los enemigos menos peligrosos de la Iglesia… Así como no es posible la conciliación entre Dios y Belial, tampoco lo es entre la Iglesia y los que meditan su perdición. Sin duda es menester que nuestra fuerza vaya acompañada de prudencia, pero no es menester igualmente, que una falta de prudencia nos lleve a pactar con la impiedad… No, seamos firmes: nada de conciliación; nada de transacción vedada e imposible".
El mismo Pío IX dirigió al presidente y socios del Círculo de San Ambrosio de Milán el 6 de marzo de 1873, el siguiente mensaje:
"Si bien los hijos del siglo son más astutos que los hijos de la luz, serían sin embargo menos nocivos sus fraudes y violencias, si muchos que se dicen católicos no les tendiesen una mano amiga. Porque no faltan personas que, como para conservarse en amistad con ellos, se esfuerzan en establecer estrecha sociedad entre la luz y las tinieblas, y mancomunidad entre la justicia y la iniquidad, por medio de doctrinas que llaman católico-liberales, las cuales basadas sobre principios perniciosísimos adulan a la potestad civil que invade las cosas espirituales, y arrastran los ánimos a someterse, o a lo menos, a tolerar las más inicuas leyes, como si no estuviese escrito: ninguno puede servir a dos señores. Estos son mucho más peligrosos y funestos que los enemigos declarados, ya porque sin ser notados, y quizá sin advertirlo ellos mismos, secundan las tentativas de los malos, ya también porque se muestran con apariencias de probidad y sana doctrina, que alucina a los imprudentes amadores de conciliación, y trae a engaño a los honrados, que se opondrían al error manifiesto.

«El comunismo es un sueño que se convierte en pesadilla para quienes lo viven.»

El petrismo ha fracasado, sumiendo a Colombia en un déficit económico. En materia de seguridad, la iniciativa de «Paz Total» ha derivado en un disparo de los secuestros, que alcanzarán los 701 casos para 2025—; en cuanto a la corrupción, abundan los escándalos (UNGRD, financiación de campaña, Nicolás Petro). La nación enfrenta una profunda crisis sanitaria sumado a la escasez de medicamentos y a un aumento en las quejas ciudadanas tanto respecto al sistema de salud como al costo de los productos de primera necesidad. El Pais se encuentra más dividido políticamente que nunca. «La guerra ya no ostenta el rostro singular de las antiguas FARC, sino que representa una convergencia de facciones disidentes, grupos guerrilleros, bandas de narcotraficantes y economías ilícitas que ejercen control social, reclutan menores, practican la extorsión y desplazan a las comunidades». El país se acerca al final de esta destructiva y mala administración de Petro con un elevado déficit fiscal, desorden civil y un caos moral.


El exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, expresó su apoyo al candidato presidencial Abelardo de la Espriella.


Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda de Colombia, exige la renuncia de Gustavo Petro si este continúa haciendo campaña a favor de Iván Cepeda —un acto prohibido por la ley colombiana— y recuerda a Petro que no puede utilizar el presupuesto nacional para realizar proselitismo político en beneficio de su candidato de izquierda.

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