jueves, 24 de marzo de 2022

Siendo "Arzobispo" de Buenos Aires Bergoglio encubrió al depredador homosexual Gustavo Zanchetta

  En Argentina Bergoglio fue el confesor de los depredadores homosexuales  Zanchetta y Julio César Grassi

 

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El periodista Damian Thompson presentó en su cuenta de Twitter la línea de tiempo del encubrimiento del ex-obispón (actualmente convicto) Gustavo Óscar Zanchetta por parte del mismo Jorge Mario Bergoglio, aun desde sus tiempos de Buenos Aires.
 
  
TRADUCCIÓN
2011: El Dr. Santiago Spadafora, ex consejero de la Diócesis de Quilmes, despedido por el P. Gustavo Zanchetta, vicario para Asuntos económicos después de criticar las “decisiones desafortunadas” de este último, se queja ante el cardenal Jorge Bergoglio sobre Zanchetta. No se toma ninguna acción.
  
2013: El papa Francisco nombra al P. Gustavo Zanchetta Obispo de Orán. Una petición en Change.org firmada por Spadafora y 100 empleados laicos de escuelas administradas por Zanchetta, pide a Francisco revisar el nombramiento. Es ignorada.
  
2015: El obispo Zanchetta es acusado de tener “selfies desnudo” y otras “imágenes impropias” en su teléfono. Él va a a ver al papa, con el cual discute otras “alegaciones de abuso de poder, acoso a seminaristas y malos manejos financieros”. El papa lo envía de vuelta a su diócesis.
   
2016-2017: Los principales sacerdotes de Orán presentan quejas formales contra Zanchetta con el nuncio papal en Buenos Aires. Ellos expresan creciente frustración porque Francisco no tomó ninguna acción.
   
Julio de 2017: Zanchetta renuncia a su sede, citando “problemas de salud”. El papa no reconoce las alegaciones de abuso sexual y malos manejos financieros.
  
Diciembre de 2018: Después que Zanchetta es enviado a “terapia”, no se emprende ninguna acción disciplinaria. El papa Francisco le da a Zanchetta un nuevo trabajo como “asesor” de las finanzas vaticanas.
   
2019: El Vatincano finalmente lanza una investigación canónica sobre Zanchetta, quien es puesto en licencia administrativa. Los resultados permanecen en secreto a pesar de las solicitudes de información del clero de Orán.
  
2022: Un tribunal en Argentina encuentra a Zanchetta culpable de asalto sexual agravado de dos seminaristas y lo envía a la cárcel por cuatro años y medio. Previamente había pedido al Vaticano los resultados de su juicio canónico. El Vaticano aún está ocultando estos resultados.
  
Actualmente, Zanchetta se encuentra detenido en la base operativa de la policía del barrio Taranto, en Orán, esperando ser trasladado a la Unidad Carcelaria N.º 3 de Orán en tanto se libere espacio en la sobrepoblada prisión. Ha circulado la siguiente fotografía de él:
   

Se comenta en la diócesis que el sucesor de Zanchetta, Luis Antonio Scozzina OFM (amigo de Bergoglio y señalado de intentar dirigir los testimonios de los seminaristas a favor de Zanchetta) estaría tomando represalias contra quienes apoyaron las denuncias de los seminaristas y dependen laboralmente del Obispado.

jueves, 10 de marzo de 2022

La Iglesia no es una empresa multinacional

 

Proverbios 17:15 El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación al SEÑOR.

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El cese fulminante del obispo portorriqueño de Arecibo, Daniel Fernández Torres, ha disparado las alarmas entre algunos observadores, que se preguntan si un sucesor de los apóstoles puede ser despedido como si fuera un empleado.

Hijos de nuestros tiempo, es natural que tendamos a ver la estructura de la Iglesia con los parámetros del mundo, y consideremos más o menos natural que el Papa ‘eche’ a los ‘directivos’ que desoyen sus instrucciones. Pero esto no es así, en absoluto.

Para empezar, la autoridad del obispo, soberano en su diócesis, no procede del Papa. Cierto, el Papa lo nombra (y no siempre ha sido así en la historia del Iglesia), pero una vez nombrado es tan sucesor de los apóstoles como el propio pontífice lo es de San Pedro, ni más ni menos.

Si el cese de Fernández Torres parece inusual, incluso para el propio interesado, es porque lo es. Lo abrumadoramente normal es que los ordinarios de las diócesis sean sustituidos por muerte, jubilación o traslado. La reforma del Código Canónico por la que los obispos deben presentar su renuncia al cumplir 75 años da a los Papas mayor margen para deshacerse de un obispo que consideren, por cualquier razón, inadecuado, permitiendo a otros continuar más allá de la edad prescrita.

Para echar directamente a un obispo el Código prevé una segunda fórmula, la privación (Canon 401), como consecuencia de delitos canónicos, por ejemplo el abuso de cargo. Pero incluso en ese caso tiene que producirse un proceso legal previo, con o sin juicio. El Papa Francisco, nos recuerda The Pillar en un reciente artículo, ha ampliado la lista de delitos por los que específicamente los obispos pueden ser privados de sus cargos a través de dos leyes canónicas: Come una madre amorevole y Vos estis lux mundi . Pero en todos esos casos, el derecho canónico espera que la pérdida del cargo siga un proceso canónico claramente delineado y un veredicto de culpabilidad.

Los crímenes más graves en la Iglesia, la herejía, la apostasía y el cisma conllevan la pena automática de excomunión, que incluye la suspensión del cargo. La apostasía y el cisma —el rechazo de la sumisión al Romano Pontífice o de la comunión con los obispos sujetos a él— también incurren en una pérdida automática del oficio eclesiástico. Pero para que surtan efecto, estas penas tienen que ser declaradas formalmente por la autoridad competente de la Iglesia.

Hablamos, por lo demás, de serias infracciones contra la fe, no de ignorar la ‘línea romana’ sobre las vacunas contra el covid, como parece ser el caso.

De hecho, los Papas, ante un obispo claramente inadecuado, han hecho en el pasado reciente verdaderos juegos malabares para neutralizarle sin recurrir al ‘despido’. Incluso cuando hay que llegar a ese extremo, se agotan todas las fórmulas y procedimientos legales. The Pillar pone el ejemplo del obispo de Toowooba, en Australia, William Morris. En 2011, Benedicto XVI “relevó” a Morris de su cargo tras un proceso de años que comprendió una visita apostólica a la diócesis, iniciada por un carta pastoral de Morris en la que pedía a la Iglesia que considerara la ordenación de mujeres al sacerdocio, algo que la Iglesia enseña que es una imposibilidad sacramental, y que los católicos están obligados a “adoptar y retener”. Quien rechaza la doctrina en un punto como este, según el derecho canónico, se “opone a la doctrina de la Iglesia”. Parte de la pregunta era si Morris había hecho lo suficiente como para incurrir en una sanción canónica formal, o simplemente fue demasiado lejos.

No hay doctrina violada en el caso de Fernández Torres, porque la eficacia y seguridad de las vacunas contra el covid, naturalmente, no entran en el terreno en que se pueda dar doctrina, y tampoco el caso concreto de la objeción de conciencia por motivo del aborto. Es cierto que el Vaticano dictaminó que el uso de líneas celulares obtenidas de fetos abortados en las vacunas no bastaba para hacerlas ilícitas, pero el dictamen es solo una opinión autorizada, no un punto doctrinal.

El Papa puede hacer lo que hizo, porque no tiene autoridad humana por encima. (Esto se llama autoritarismo y es contrario a la Escritura ya que incluso Pablo reprendió el comportamiento hipócrita de Pedro y San Pedro  Damián enseña que "Nadie esta por encima de corrección en la Iglesia". ) Pero no hay nada en la doctrina sobre la primacía papal que nos impida pensar que ha sido una decisión cuestionable por la apariencia de una arbitrariedad y una precipitación que se compadece mal con la colegialidad que quiere venderse desde Roma.

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Nota: Al igual que una secta satánica, Bergoglio desde Argentina ha utilizado la tal colegialidad para proteger a sus colegas herejes, a sus protegidos depredadores homosexuales. Y la venganza para los sacerdotes católicos. 

Bergoglio ha dicho que no es nadie para juzgar a un cura gay pero si  le pesa la mano contra los fieles sacerdotes que celebran la Santa Misa en Latín y contra los sacerdotes fieles a la sana doctrina católica. 


Y Bergoglio no le ha abierto ni le abrirá  un proceso canónico a sus dos protegidos depredadores homosexuales Argentinos (Julio César Grassi y  Gustavo Zanchetta) condenados y hallados culpables por la justicia penal de Argentina. 

 Bergoglio fue confesor de Grassi y de Zanchetta

Estos dos delincuentes siguen siendo sacerdotes y por lo tanto siguen recibiendo sueldo en la cárcel pagado con el dinero de la Iglesia, en lugar de hacer que las victimas de abuso reciban ese sueldo.

El despotismo de Bergoglio ha convertido en insensatez su frecuente llamado a un gobierno “colegiado” y “sinodal”

 

 Bergoglio es un «dictador que infunde miedo».

«El estilo de liderazgo de Bergoglio es el de un déspota que no permite contradicción ni el juicio independiente. Siempre se ha rodeado de personalidades mediocres, sumisas y serviles»

 

La Iglesia no es una empresa multinacional

La falsa iglesia "sinodal: comunión, participación y misión".  

En la secta de Bergoglio la comunión y la participación es en la apostasía  y su misión es anti católica. Y la tal "escucha del Pueblo de Dios" fue así como Adán y Eva escucharon a las mentiras de la astuta Serpiente y desobedecieron a Dios. 

 

El aterrador despotismo de Bergoglio 


 Phil Lawler 

 Las acciones arbitrarias del Papa desmienten su llamado a un gobierno 'sinodal'
Al destituir a un obispo puertorriqueño de su cargo, sin citar ninguna causa ni ordenar ninguna investigación, el Papa Francisco se ha adentrado en aguas desconocidas.

El Romano Pontífice nombra obispos, y el Romano Pontífice puede removerlos; eso no está en disputa. Pero normalmente ningún clérigo es despojado de su cargo sin algún proceso canónico. El obispo Daniel Fernández Torres ni siquiera fue acusado de ningún delito legal o canónico, y mucho menos dado el “debido proceso”.

Una vez más el Papa, que es el legislador supremo de la Iglesia, puede hacer sus propias reglas. Pero el anuncio de hoy no tiene precedentes y es inquietante. Al despedir a un obispo de la misma manera que el director ejecutivo de una corporación multinacional podría despedir a un gerente de sucursal, el Papa Francisco ha dejado sin sentido sus propios llamados frecuentes a un gobierno “colegiado” y “sinodal”.

Ha habido un puñado de casos en los últimos años en los que el Vaticano ha pedido la dimisión de un obispo diocesano, tras una investigación en la que el prelado ha sido declarado culpable de alguna falta grave. (La mayoría de estos casos han involucrado abuso sexual, ya sea por parte del mismo prelado o de clérigos bajo su supervisión). Hace una década, el Papa Benedicto XVI obligó al obispo William Morris de Toowoomba, Australia, a renunciar anticipadamente, luego de una investigación de dos años iniciada por la defensa del obispo australiano para la ordenación de mujeres.

El obispo Fernández, sin embargo, se negó a renunciar y explicó que no quería ser parte de lo que él ve como una injusticia. Entonces, en efecto, fue despedido.

¿Cuál fue su delito? El Vaticano, como de costumbre, no ofreció ninguna explicación. El obispo destituido informa que fue acusado de dos cargos: falta de “comunión” con sus hermanos obispos en Puerto Rico; y desobediencia al Papa, porque no viajó a Roma para explicarse.

Monseñor Fernández responde que no pudo viajar a Roma el año pasado, por las restricciones de la era del Covid. Si no tenía un pasaporte de vacunas, lo que parece probable, ya que defendió a los católicos que se resistieron a la vacunación, entonces esa explicación parece cierta y el cargo de “desobediencia” es insostenible.

En cuanto a la supuesta falta de “comunión”, es cierto que el obispo Fernández tenía desacuerdos de política con sus hermanos obispos. Se negó a firmar una declaración que describía la vacunación contra el covid como un deber; se resistió a enviar a sus seminaristas a una institución interdiocesana; se opuso enérgicamente a la legislación que prohibía la "terapia de conversión" para los homosexuales. Pero ninguno de estos desacuerdos implicó romper la comunión con otros obispos. En ningún caso sugirió siquiera una ruptura con la Iglesia universal; en ningún caso enseñó algo contrario a la doctrina católica.

Todo lo contrario, de hecho. En su vigorosa defensa de la familia, el obispo Fernández parecía mucho más ansioso por defender la enseñanza católica tradicional que sus hermanos obispos en Puerto Rico. Si ese es el motivo de su destitución, entonces el deseo expreso del Papa de "hacer lio [hacer un desastre]" ha entrado en una nueva fase aterradora.

En Alemania, el obispo Georg Bätzing de Limburg, presidente de la conferencia episcopal, insta al Papa Francisco a actuar rápidamente sobre la renuncia del cardenal Rainier Woelki de Colonia. Aunque el obispo Bätzing no dice qué acción quiere que tome el Pontífice, parece claramente estar insinuando una rápida aceptación de la renuncia del cardenal Woelki, quien resulta ser uno de la minoría de prelados alemanes que se oponen al “camino sinodal”. ” y su llamado a cambios radicales en la doctrina y disciplina de la Iglesia. Mientras tanto, en Munich, el cardenal Reinhard Marx, quien también se ofreció a renunciar, permanece en el cargo a instancias del Papa, con el pleno apoyo de la conferencia episcopal que una vez dirigió.

Revise la lista de obispos que han sido acusados ​​de mala conducta y obligados a renunciar, y puede notar que un número desproporcionado podría clasificarse como "conservador" o tradicionalista en sus simpatías. O tome la perspectiva opuesta y mire la lista de prelados que han sido retenidos en el cargo o incluso promovidos durante el pontificado actual, a pesar de la evidencia de mala conducta, y observe la preponderancia de los progresistas. La campaña del Papa por la reforma en la Iglesia está fuertemente condicionada por su deseo de su tipo de reforma.

Un pensamiento más: los católicos no niegan la autoridad universal del Papa (suponiendo que él fuera el Papa). Pero los cristianos ortodoxos cuestionan el alcance de esa autoridad y temen el uso arbitrario del poder papal. Si bien el Papa Francisco habla a menudo del gobierno sinodal, las iglesias ortodoxas han vivido el gobierno sinodal durante generaciones y creen firmemente en la autoridad adecuada de todos los obispos como sucesores de los apóstoles. El manejo del Papa del obispo Fernández revela un enfoque muy diferente y podría ser un revés significativo para la causa ecuménica.

Compartido en el Blog Choosing Him 

Bergoglio no ha abierto un proceso canónico para laizar a su protegido depredador homosexual Gustavo Zanchetta

 

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