🚨Alerta Sacerdotes 🚨
La Iglesia prohíbe nombrar al heresiarca Bergoglio en el Canon de la Misa.
Incurren en excomunión ipso facto todos los que conscientemente osen acoger, defender o favorecer a los desviados o les den crédito, o divulguen sus doctrinas; sean considerados infames, y no sean admitidos a funciones públicas o privadas, ni en los Consejos o Sínodos, ni en los Concilios Generales o Provinciales, ni en el Cónclave de Cardenales, o en cualquiera reunión de fieles o en cualquier otra elección.
Y usará toda clase de maldad para engañar a los que van a la condenación, porque no quisieron aceptar y amar la verdad para recibir la salvación. 2 Tesalonicenses 2:10
2 Corintios 4, 3: “Si nuestro evangelio queda encubierto, es para los que van a la perdición, para los incrédulos, cuyas inteligencias cegó el dios de este siglo [satanás] para que no brille en ellos la luz del Evangelio, de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios”.
Papa Paulo III, Concilio de Trento, sesión 6 sobre la justificación, cap. 15: “Hay que afirmar (…) que no sólo por la infidelidad, por la que también se pierde la fe, sino por cualquier otro pecado mortal, se pierde la gracia recibida de la justificación, aunque no se pierde la fe; defendiendo la doctrina de la divina ley que no sólo excluye del reino de los cielos a los infieles, sino también a los fieles que sean ‘fornicarios, adúlteros, afeminados, sodomitas, ladrones, avaros, borrachos, maldicientes, rapaces’ (1 Cor. 6, 9), y a todos los demás que cometen pecados mortales…”
«Veo una cantidad de eclesiásticos castigados de excomunión, que no parecen inquietarse ni incluso saberlo. Y sin embargo son excomulgados cuando toman parte en esas empresas, cuando entran en asociaciones y se adhieren a opiniones sobre las que pesa el anatema. Ana Catalina Emmerich (AA.III.148)
San Roberto Belarmino, De Romano Pontifice, II, 30: “Este principio es de lo más cierto. El que no es cristiano no puede de ninguna manera ser papa, como Cayetano lo dijo (ib. c. 26). La razón por esto es que no puede ser cabeza de lo que no es miembro; ahora quien no es cristiano no es miembro de la Iglesia, y quien se manifieste hereje no es un cristiano, como claramente se enseña por San Cipriano (lib. 4, epíst. 2), San Atanasio (Cont. arria.), San Agustín (lib. De great. Christ.), San Jerónimo (contra Lucifer), entre otros; por lo tanto, el hereje manifiesto no puede ser papa”.
La enseñanza de la Iglesia de que un hereje no puede ser Papa se basa en el dogma de que los herejes no son miembros de la Iglesia Católica.
Papa Pío IX, Quartus supra, # 9, 6 de enero de 1873: “Por esta razón, el obispo de Constantinopla, Juan, declaró solemnemente ―y después todo el octavo Concilio Ecuménico hizo lo mismo― ‘que los nombres de los que fueron separados de la comunión con la Iglesia Católica, es decir, aquellos que no quisieron estar de acuerdo con la Sede Apostólica en todo los asuntos, no deben ser nombrados durante los sagrados misterios’”.
Papa Benedicto XIV, Ex quo primum, # 23, 1 de marzo 1756: “Además, los herejes y cismáticos están sujetos a la censura de la mayor excomunión por la ley del can. de Liguribus 23, pregunta 5, y del can. Nulli, 5, dist. 19. Pero los sagrados cánones de la Iglesia prohíben la oración pública por los excomulgados como se puede ver en el capítulo A nobis, 2, y cap. Sacris, de la sentencia de excomunión. Aunque esto no prohíbe la oración por su conversión, aun así, tales oraciones no pueden tomar forma por proclamar sus nombres en la oración solemne durante el sacrificio de la misa”.
◄ 2 Juan 1:9 ►Cualquiera que pretenda avanzar más allá de lo que Cristo enseñó, no tiene a Dios; pero el que permanece en esa enseñanza, tiene al Padre y también al Hijo.
◄ 2 Juan 1:10-11 ► Si alguno va a visitarlos a ustedes y no lleva esta enseñanza, no lo reciban en casa ni lo saluden; porque quien lo salude se hará cómplice de sus malas acciones.
Después de una primera y segunda corrección, rehúye al hereje, sabiendo que está pervertido (Tit., 3, 10-11).
Bergoglio obstinadamente desafía las leyes de Dios y de la Iglesia de manera Maliciosa.
"Es, pues, evidente que el hereje que niega un solo artículo no tiene fe respecto a los demás, sino solamente opinión, que depende de su propia voluntad". (Santo Tomás de Aquino. Suma Teológica, II-II, q. 5, a. 3)
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, Cantate Domino, 1441: “La Santa Iglesia Romana cree firmemente, profesa y enseña que aquéllos que no están en el seno de la Iglesia Católica, no solamente los paganos, sino también los judíos o herejes y cismáticos, jamás compartirán la vida eterna, e irán irremediablemente al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles, a no ser que se hayan unido a la Iglesia antes de morir…”
“Si alguien patrocina a los herejes, él mismo es un hereje” (Papa Inocencio III)
El Sínodo de Letrán–Condenó a quien no rechaza a los herejes.Si alguno, de acuerdo con los santos Padres, a una voz con nosotros y con la misma fe, no rechaza y anatematiza, de alma y de boca, a todos los nefandísimos herejes con todos sus impíos escritos hasta el último ápice, a los que rechaza y anatematiza la santa Iglesia de Dios, católica y apostólica, esto es, los cinco santos y universales Concilios, y a una voz con ellos todos los probados Padres de la Iglesia —esto es, a Sabelio, Arrio, Eunomio, Macedonio, Apolinar, Polemón, Eutiques, Dioscuro, Timoteo Eluro, Severo, Teodosio, Coluto, Temistio, Pablo de Samosata, Diodoro, Teodoro, Nestorio, Teodulo el Persa, Orígenes, Dídimo, Evagrio, y en una palabra, a todos los demás herejes— […], ese tal sea condenado. (Denzinger-Hünermann 518-520. Sínodo de Letrán, Quinta sesión, Condena de los errores acerca de la Trinidad y de Cristo, can. 18, 31 de octubre de 649)
Donde no hay odio por la herejía, no hay santidad.Padre Frederick Faber
Papa Pablo IV: Magisterio de la Iglesia Excomunión ipso facto para los que favorezcan a herejes. Los fieles no deben obedecer sino evitar a los desviados en la Fe.(Bula Acerca del peligro de autoridades heréticas)
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, 1439, ex cathedra: "El que quiera ser salvado, necesita sobre todo mantener la fe católica. A menos que una persona guarde esta fe entera e inviolada, sin duda perecerá para siempre.''
CARTA SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA A LOS EFESIOS: «No os equivoquéis, hermanos míos: aquellos que corrompen una familia "no heredarán el Reino de Dios" 9. 2. Así, si los que hacen eso son condenados a muerte, cuánto más aquél que corrompe por su mala doctrina la fe de Dios, por la que Jesucristo ha sido crucificado! Aquél que así sea, irá al fuego inextinguible y lo mismo aquél que lo escuchare.
Papa León XIII, Satis cognitum, # 9:
“De que alguno diga que no cree en esos errores [esto es, las herejías que acaba de enumerar], no se sigue que deba creerse y decirse cristiano católico. Pues puede haber y pueden surgir otras herejías que no están mencionadas en esta obra, y cualquiera que abrazase una sola de ellas cesaría de ser cristiano católico”
Carta Encíclica Satis Cognitum del Sumo Pontífice León XIII Los arrianos, los montanistas, los novacianos, los cuartodecimanos, los eutiquianos no abandonaron, seguramente, toda la doctrina católica, sino solamente tal o cual parte, y, sin embargo, ¿quién ignora que fueron declarados herejes y arrojados del seno de la Iglesia? Un juicio semejante ha condenado a todos los fautores de doctrinas erróneas que fueron apareciendo en las diferentes épocas de la historia. «Nada es más peligroso que esos heterodoxos que, conservando en lo demás la integridad de la doctrina, con una sola palabra, como gota de veneno, corrompen la pureza y sencillez de la fe que hemos recibido de la tradición dominical, después apostólica» ...San Agustín hace notar que otras clases de herejías pueden desarrollarse, y que, si alguno se adhiere a una sola de ellas, por ese mismo hecho se separa de la unidad católica.
Papa León XIII, Satis Cognitum (# 9), 29 de junio de 1896: “Tal ha sido constantemente la costumbre de la Iglesia, apoyada por el juicio unánime de los Santos Padres, que siempre han mirado como excluido de la comunión católica y fuera de la Iglesia a cualquiera que se separe en lo más mínimo de la doctrina enseñada por el Magisterio Auténtico”
Código de Derecho Canónico | •Se prohíbe al excomulgado celebrar los sacramentales |
El apóstata de la fe, el hereje o el cismático incurren en excomunión latae sententiae. […] Se prohíbe al excomulgado: tener cualquier participación ministerial en la celebración del Sacrificio Eucarístico o en cualesquiera otras ceremonias de culto; celebrar los sacramentos o sacramentales y recibir los sacramentos; desempeñar oficios, ministerios o cargos eclesiásticos, o realizar actos de régimen. (Código de Derecho Canónico, can. 1364, §1; can. 1331, §1)
Más que los fieles de Cristo y los varones eclesiásticos oren por la unidad cristiana, guiados por los herejes y, lo que es peor, según una intención en gran manera manchada e infecta de herejía, no puede de ningún modo tolerarse. (Pío IX. Carta del Santo Oficio a los obispos de Inglaterra, 16 de septiembre de 1864)
Papa Pío IX Necesidad de anatematizar a los que se apartan de la fe de Cristo, traicionando al depósito de la fe Ya desde el origen de la Iglesia naciente, conviniendo que la fe de los elegidos fuera probada como el oro en el fuego, el Apóstol, vaso de elección, quiso advertir a los fieles, que si alguno se levantare de los que alteran y trastornan el Evangelio de Cristo, diseminando falsas doctrinas y haciendo traición al depósito de la fe, aunque fuera un ángel el que evangelizara otra cosa que lo evangelizado, era preciso anatematizarlo. (Pío IX. Carta apostólica Ad apostolicae sedis, 22 de agosto de 1851)
Papa Gregorio XVI, Summo iugiter studio, #2, 27 de mayo de 1832: “Finalmente, algunas de estas personas descarriadas intentan persuadirse a sí mismos y a otros que los hombres no se salvan sólo en la religión católica, sino que incluso los herejes pueden obtener la vida eterna”
“Con sus Declaraciones, el Concilio (Vatican II) ha rechazado la antigua y exclusiva teoría, así como el sentir práctico, según la que, por el hecho de que Jesucristo es el solo Mediador de la salvación, no hay salvación fuera de la fe en Cristo, “Extra ecclesiam nulla salus “(Fuera de de Iglesia no hay salvación según el famoso axioma del obispo de Cartago muerto en 258). Esta teoría exclusiva fue reemplazada por una teoría inclusiva (…). En Jesucristo existe la salvación que ha venido a traer a todos los hombres de manera universal, lo cual incluye a todo lo bueno y verdadero que hay en todas las otras religiones.
«Antes del Concilio Vaticano II la Iglesia Católica buscaba el restablecimiento de la unidad de los cristianos sólo en términos de retorno de nuestros hermanos separados a la verdadera Iglesia de Cristo … de la cual desgraciadamente se habían separado. Este era el sentido de la encíclica “Mortalium Animos” de Pío XI en 1928. El Concilio Vaticano II dio a esto un cambio radical (…) reemplazando el viejo concepto de “ecumenismo de retorno” por el de “itinerario común”, que conduce a los cristianos a la comunión eclesial, entendida como unidad en la “diversidad reconciliada”.
“Quieren ellos ser un solo cuerpo en algo diferente que el Señor.”
“Se formó un cuerpo, una comunidad fuera del cuerpo de Jesús que es la Iglesia: una falsa Iglesia sin Redentor, en la que el misterio es no tener misterio.” Ana Catalina Emmerich (AA.II.89)
Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante; todo el mundo tenía que entrar en ella para unirse y poseer allí los mismos derechos; evangélicos, católicos, sectas de todo tipo: lo que debía ser una verdadera comunión de los profanos donde no habría más que un pastor y un rebaño. Tenía que haber también un Papa pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas: pero en el lugar del altar, no había más que desolación y abominación. Ana Catalina Emmerich (AA.III.188)
Papa León XIII
Evitar trato con los que se esconden bajo la máscara de la tolerancia religiosa
Papa Inocencio III, Eius ejemplo, 18 de diciembre de 1208: “De corazón creemos y con la boca confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la Santa, Romana, Católica y Apostólica, fuera de la cual creemos que nadie se salva”
Papa Eugenio IV, Concilio de Florencia, sesión 8, 22 de noviembre de 1439, ex cathedra: “Todo el que quiera salvarse, ante todo es menester que mantenga la fe católica; y el que no la guardare íntegra e inviolada, sin duda perecerá para siempre”
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