viernes, 1 de mayo de 2020

Santa Catalina de Siena prodigiosamente ayudó a las víctimas de la peste negra



El retorno de Catalina a Siena, coincidió con una terrible epidemia de peste, en la que se consagró, con toda "su familia" espiritual, a asistir a los enfermos.   

Catalina con generosidad y valentía auxilió  a las víctimas  de la  terrible peste Negra  que acabó con la tercera parte de los habitantes de Siena en 1374. Junto a su director espiritual Raimundo de Capua cuidó a los enfermos ocupándose también de sus almas, logrando  conquistar a muchas de ellas para Cristo. Milagrosamente  obró prodigios curando a los  enfermos, convirtiendo a los pecadores impenitentes y expulsando demonios.


Tocaba los corazones con tanta eficacia que los Frailes Predicadores tenían que designar tres sacerdotes para manejar las confesiones de sus penitentes.
Cuidaba a los enfermos. Dios curo a través de ella a innumerables víctimas de plagas cuando oraba sobre ellos.
...
Cuando (la) plaga cayó sobre Siena, Catalina y sus amigos atendieron valientemente a los enfermos. Un día Mateo contrajo la enfermedad, él director del hospital de la ciudad y amigo cercano de Catalina. Cuando Catalina recibió la noticia se apresuró a visitarle. Estaba tan enojada e indignada con esto de la peste que desde antes de llegar a la cama del enfermo comenzó a gritarle de lejos: "¡levántate, Mateo este no es tiempo de estar tirado en la cama!". Al dar esta orden, la fiebre, la inflamación y el dolor de Mateo desaparecieron.
Catalina se alejó en ese momento para evitar llamar la atención sobre lo sucedido. Entonces Raymundo — sin saber del milagro, se acercó y le rogó que rezara por la recuperación de Mateo.
“¿Qué?”, exclamó Catalina, fingiéndose ofendida. “¿Cree que soy Dios y que puedo librar a alguien de la muerte?”.
“¡No me digas eso!” dijo Raymundo. “Sé que Jesús hace todo lo que le pides”. Catalina sonrió diciéndole. “Anímate,” - dijo, “por hoy no se muere”.
Al poco rato, Raymundo comió y celebró con Mateo quien sólo unas horas antes no podía abrir la boca. (loyolapress-Mystics and Miracles by Bert Ghezzi)
El Beato Raimundo, Mateo Cenni, el P. Santi y el P. Bartolomé, que habían contraído la enfermedad al atender a las víctimas, debieron su curación a la santa.


Pidamos a Santa Catalina de Siena su poderosa ayuda contra el Coronavirus Chino implorándole también  su intercesión para que Dios  nos libre del peor de los virus, que nos libre de ser contagiados por el pecado mortal que causa la muerte eterna. 


Pidamos a Santa Catalina que nos ayude a combatir la pandemia del pecado mortal, a combatir la pandemia mortal de la ideología marxista de género

En el Diálogo
Si te acuerdas bien, sabes cómo antes de la mortandad  te manifesté lo desagradable que me resultaba este pecado (de la homosexualidad) y cuán corrompido se hallaba el mundo por él.

En el Diálogo de  Santa Catalina se identifica  el vicio contra natura de la homosexualidad como una lepra, un pecado que Dios maldice,  pedimos a Dios que libere a nuestras familias de esta lepra contagiosa, pidamos su misericordia así como cuando Santa Catalina de Siena le pidió a Dios por la salvación de todos sus parientes.   

 En el Diálogo clama a Dios: “Por tu gloria, Señor, salva al mundo”.
Santa Catalina, ruega por nosotros.

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